Siempre fui una persona seria, mi vida no iba como yo quería, había cometido muchos errores, pero seguía para adelante...
había pasado mucho tiempo desde la vez que sonreí sincero, aprendí a sonreír de una manera ficticia, todo era una careta para esconder mi soledad, mi depresión, el tiempo pasaba y yo me había vuelto en un ritmo de vida monótono y aburrido, no existía una pisca de luz en aquella oscuridad, despertar mirar un cuarto vació, lleno de amargos recuerdos, los días pasaban, no quería llegar a aquel lugar donde nadie me esperaba, donde nadie me extrañaba, solo existía un compañero peludo de cabellos dorados...
que a pesar de todo día gris el siempre me esperaba feliz moviendo la cola, un golden retriever llamado Wapo, cada vez al llegar siempre era un abrazo fuerte a aquel ser que daba su amor incondicional así uno sea la peor escoria del mundo o era así como me había sentido, llegar abrazarlo y llorar amargamente por todo lo que estaba pasando, había salido de un matrimonio tormentoso, ya era un año desde que se fue ella de aquí, con mi tesoro mas grande, una niña de ojos hermosos, cada vez la pena me consumía pasaron tantas noches que no comprendía el porque se había ido, nunca fui una persona romántica, menos detallista, siempre decían que yo era una persona fría y calculadora, que no tenia corazón, es así como perdí todo, por mis constantes errores creer que el dinero era mas importante que el tiempo que pudiera dar cuan equivocado estaba, ya no podía hacer nada la vida seguía y no podía detenerme, porque si lo hacia, sabia que no iba poder continuar, sentía que si me quedaba quieto, ya no me podría levantar, me iba hundir en aquella tristeza, cada día que pasaba iba perdiendo mas de mi, yo siempre decía no soy una persona mala, solo ocultaba mi corazón detrás de una pared inmensa para que no lo sigan hiriendo, mi corazón siempre fue muy sensible y por eso era muy fácil de dañar, decidí encerrarlo para no sentir dolor, siempre me preguntaba como guardar aquel corazón ya no quería que le hicieran daño, deseaba arrancármelo guardarlo en un cofre y desaparecer la llave, pero por mas duro que quería ser, terminaba ayudando a las personas , el corazón me entristecía al ver a otros tristes y sentir que podían estar pasando peores cosas que yo, por eso siempre fingía una sonrisa, e intentaba alegrarlos porque sabia como dolía esa soledad, siempre los ayudaba hasta que estén bien y de hay poco a poco volvía a irme, al recordar cuanta gente logre hacer sonreír pero ahora ni una estaba para mi, o no existía alguien que se preocupara por sacarme esa sonrisa que tanto extrañaba, si esa sonrisa de felicidad verdadera que ya ni sabia como se sentía, había llegado un punto donde lo tenia todo, pero ahora no tenia nada, ya iba por la mitad de mi segunda carrera, había dejado todo por comenzar a estudiar, mis ahorros ya se habían agotado, necesitaba dinero pero ya no deseaba seguir trabajando en bar, fue un a época intensa pero el alcohol me había traído muchos problemas, no quería volver a lo mismo, encontré un trabajo nuevo del cual no pagaban mucho pero era tranquilo, decidí intentarlo sin saber que en ese lugar te iba a conocer Evelyn y todo mi mundo iba dar un giro extremo, desde que te vi mi corazón se arrodillo y destruyo aquella pared indestructible.
todo comenzó así. di mi entrevista de trabajo siempre me creí una persona auto suficiente que no necesitaba de nadie, creía que podía hacerlo todo, cuan equivocado estaba, escogí turno tarde ya que en las mañanas estudiaba, prefería tener todo el día ocupado para no poder llegar a aquella soledad que me esperaba, los días pasaban pero yo ya no era el mismo la sonrisa falsa desaparecía cada vez mas ya no podía ocultar mi tristeza con aquella mascara, me volví una persona seria, correcta, jamas entraba con el celular al trabajo porque me dedicaba únicamente a echarle ganas al trabajo, pasaban los meses todos creían que era una persona reservada seria pero bien trabajador, siempre llamaban para atención al cliente pero jamas iba, porque no me gustaba salir de mi área donde me sentía seguro, en cambio tu siempre estabas en la mañana nunca te me cruzabas y no sabia de tu existencia hasta aquel día, ingresaba como siempre rápidamente a mi lugar de trabajo, la misma rutina puerta de ingreso recorrer los pasillos hasta llegar a mi sección, en el transcurso de ese ingreso iba comiendo unos caramelos que me encantaban, podía estar triste pero intentaba levantar el animo de alguna manera pero esos caramelos si que eran ricos, iba pasando por el modulo al cual nunca iba y de repente te vi... fue una sensación que estremeció desde la punta de mi cabeza hasta la punta de mis pies, mi corazón tambaleo, no comprendía la razón, nada de lo que había vivido me había preparado para aquella sensación no sabia que había ocurrido pero un miedo se apodero en mi corazón algo me decía que iba terminar muy lastimado, pero tu mirada fue mas que ese miedo, estaba capturado por tus bellos ojos aquella mirada que con un solo vistazo me había capturado completamente, me temblaban las piernas fue un shock inmenso y vuelvo a repetir jamas me había pasado eso, ya antes había trabajado con mujeres bellas antes, pero no... ella era distinta, tenia algo que superaba a cualquier belleza, era perfecta en su imperfección, sentí una luz un calor natural que emanaba de ella, todo en un instante...había mas sensaciones pero no quería quedarme a descubrirlas, huí como un cobarde en mi mente decía como me encantaría conocerla pero se que no me hará caso, ya que llevaba un secreto guardado dentro de mi... decidí seguir mi vida no la volví a ver en días. ya me había resignado no la volvería a ver, pero como deseaba volver a verla y sentir aquella sensación, una tarde te volví a ver pensé que no iba ocurrir lo mismo pero esta vez fue diferente nada de lo que había sentido la primera vez que te vi, era igual ahora era mucho peor, te vi a los ojos y me sonreíste, fue como un a balde de agua helada, yo un hablador hasta por las puras , no conseguía articular palabras, yo sentí que con aquella sonrisa y aquella bella voz entraste en mi corazón tumbaste la puerta, te sentaste en el trono, caí arrodillado con mi corazón en la mano y te lo entregue, si aquel momento me decías dame tu vida te la daba, mi corazón no entendía razón las sensaciones que no quise descubrir el primer día que te vi aparecieron, todo mi cuerpo temblaba mi corazón se estremecía, estaba nervioso, yo una persona serena, no supe como actuar todo en un segundo, y por primera vez después de tanto tiempo sentí que aquella luz que vi la primera vez entro dentro de todo este oscuro corazón, iluminando todo dándole color. hasta que ocurrió lo inesperado sonreí con una felicidad que ni yo comprendía, como era que con una sola sonrisa habías roto todas mis defensas y habías sacado esa sonrisa tan sincera, me sentí un niño a tu lado, tu te diste cuenta porque me quede como un idiota embelesado con tu sola presencia, quería decir algo pero no pensaba actuaba y después razonaba me decía yo mismo, Johan eres un idiota como vas actuar así, pero no reaccionaba, saque inconscientemente aquellos caramelos que tanto me gustaban y en mi nerviosismo se me cayeron varios quedaron como dos en mi mano tu te reíste, te los di yo sentí que no solo te daba los caramelos sino también mi corazón en ellos, hablamos un momento y me fui, fue fantástico todo no comprendía lo que pasaba por primera vez en mi vida me había enamorado, y no lo descubrí hasta un tiempo después, me preguntaste:
- Tu bebe tiene tu mismo cabello?
- Si mi bebe tiene el mismo cabello
no podía ocultarla mi bebe era mi mas preciado tesoro.
pasaban los días y no comprendía cuando te veía estaba feliz una sonrisa verdadera dibujabas en mi y ya no lo podía ocultarlo, en cambio cuando no te veía volvía a sentirme triste, el corazón me decía inténtalo, pero mi cerebro decía que no que iba a sufrir, (quien iba pensar que el cerebro iba tener razón...)
continuara...
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